Los niveles de creación de empleos de las micro, pequeñas y medianas empresas sobrepasan el 30 por ciento de la generación de puestos de trabajo, sobre todo para el ciudadano o la ciudadana con poca o ninguna instrucción o formación.

El riesgo de que las MiPyme no sean dinámicas puede construir un puente directo al desempleo y la reducción de las actividades comerciales.

Consciente de esa realidad, las autoridades que asumieron las riendas de la nación en el 2004 pusieron especial atención a este sub-sector de la economía, con la creación de programas de financiamiento y adiestramiento en las empresas ya creadas, así como motivación a los emprendedores.

Es así como en el período comprendido entre agosto del 2004 y enero del 2012 el Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (PROMYPIME) otorgó financiamientos a 61 mil 829 de esos empresarios por monto ascendente a RD$8,378 millones.

Las inversiones propiciadas por el mandato del presidente Leonel Fernández durante el 2004 y enero del 2012, priorizaron el comercio, con un 35%; servicios, 23%; y la industria, que captó el 22% del total financiado.

La asistencia de las autoridades gubernamentales motivaron la creación y fortalecimiento de más de 71 mil nuevos empleos directivos y unos 126 mil indirectos, así como el logro de los objetivos puntuales de la Estrategia Nacional de Desarrollo en su meta de una sociedad más cohesionada con igualdad de oportunidades, con bajos niveles de pobreza y de desigualdad.

En el año 2009, PROMIPYME desarrolló el programa Prodemicro para fortalecer la asociación de micro negocios establecidos en comunidades muy pobres, que incluyó capacitación, asistencia y asesoría técnica a todos los prestatarios y familiares.

Previo a cumplir con los requisitos de capacitación, se otorgaron 492 créditos a pequeños empresarios y emprendedores para impulsar el desarrollo económico de las familias beneficiadas. También, 42 talleres de capacitación en manejo de negocios, en beneficio de 1,271 emprendedores.

En este programa se desembolsaron 14.8 millones de pesos para financiamientos de esos negocios, lo que impactó a las comunidades muy pobres en los que se desarrolló.